Adaptacion de las aves 1
Diversificacion de las aves
Cuando comenzó el Terciario, hace 65 millones de años, los dinosaurios se habían extinguido. Ello dejó vacíos muchos nichos ecológicos y redujo mucho, para los animales supervivientes, la probabilidad de ser cazados y devorados por los carnívoros terrestres. Además, el cálido clima reinante estimuló el crecimiento de las plantas tropicales, nada menos que hasta el Sur de Inglaterra, y la expansión de la vegetación templada llegó hasta el círculo polar Ártico. Las angiospermas se habían establecido durante el Cretácico, y su prosperidad, junto con la actividad de sus insectos simbióticos polinizadores, ofreció una verdadera mesa puesta, para nadie mejor que para las aves.
El clima, la diversidad de la vida vegetal y la extinción de los dinosaurios estimularon una radiación masiva, tanto de los mamíferos como de las aves. De los 31 órdenes de aves reconocidos actualmente, por lo menos 14 estuvieron representados en el Eoceno, número que se había convertido en 26 para los comienzos del Oligoceno (hace 38 millones de años).
Las corrientes de aire ascendentes permiten a muchas aves, entre ellas al pájaro de cabeza blanca, planear durante horas enteras con sus alas extendidas. El borde profundamente dentado que se aprecia entre las plumas primarías más largas reduce la turbulencia y la probabilidad de perder velocidad
Primeras aves 2
La evolucion de las plumas y el vuelo
Si hay discusiones en cuanto a los datos materiales, hay muchas más en torno a las teorías sobre cómo habría evolucionado el vuelo. Existen dos sugerencias básicas. Según una de ellas, el antepasado del Archaeopteryx, la hipotética «proavis», fue un animalillo corredor que terminó por lanzarse al aire. Según la otra, se trataba de un trepador que aprendió a planear antes de empezar a volar. Los celurosaurios se parecen tanto al Archaeopteryx que a menudo sus fósiles se han confundido; un fósil fue identificado como de Archaeopteryx en 1971 tras haber pasado más de 20 años en un museo etiquetado como de celurosaurio. Y parece más que probable que esos dos grupos estuviesen muy emparentados.
Los celurosaurios eran corredores bípedos, por lo que en alguna fase dada es probable que los antepasados del Archaeopteryx hubiesen vivido de un modo similar. ¿Pero cómo desarrollaron las plumas y la facultad de volar? Acaso su tamaño nos proporcione una clave. Los celurosaurios eran los más pequeños entre los dinosaurios y el Archaeopteryx era 30 cm más pequeño. Los animales pequeños tienen la ventaja de ser capaces de sobrevivir con una cantidad absolutamente menor de alimento; están en desventaja por tener que enfrentarse a una mayor probabilidad de convertirse en la presa de alguna otra especie y también por tener una superficie exterior relativamente grande: los animales de mayor superficie de piel están mucho más expuestos a ganar o perder calor cuando cambia la temperatura de su entorno. Tal vez por ello surgieran las plumas.
Las características de reptil del Archaeopteryx nos sugieren que podría haber evolucionado a partir de tecodontos bípedos de menor tamaño, como el celurosaurio denominado Compiognathus (arriba). Tenía dientes, y cola de lagarto; pero sus primitivas plumas indican que era ya de sangre caliente
Primeras aves 1
No hay duda de que las aves evolucionaron a partir de los reptiles. La más antigua que conocemos, el Archaeopteryx (nombre que significa ala antigua), vendría a tener el tamaño de una urraca, aunque era bastante más pesado. Tenía una larga cola, tipo lagarto, y unas mandíbulas dotadas de dientes. Pero sus clavículas se habían unido ya formando la furcula y sus plumas eran casi idénticas a las de una ave actual. Por estas razones, es considerado una ave.
Esta ave primitiva, el Archaeopteryx, vivió al final del Jurásico, hace 140 millones de años. Existe aún mucha discusión en torno a sus antepasados, pero la teoría más común es que evolucionó a partir de un celurosaurio, especie de dinosaurio pequeño. Los celurosaurios hicieron su aparición a finales del Triásico y eran unos bípedos que se servían de sus largas patas traseras para correr rápidamente y capturar así su presa; eran probablemente carnívoros, o carroñeros oportunistas, capaces de saltar sobre cualquier alimento disponible. Tenían sólo cuatro dedos en cada pata, tres dispuestos hacia delante y otro hacia atrás, que no tocaba el suelo, rasgo compartido por el Archaeopteryx y algunas aves actuales. Esta teoría acerca del origen de las aves plantea algunos problemas. Uno es en el corto intervalo de tiempo en que se habría efectuado la evolución del Archaeopteryx de un celurosaurio. Por otra parte, resulta poco probable el que los tres largos dedos dotados de garras de sus alas hubiesen evolucionado de las reducidas «manos» características de los celurosaurios. Entre los rasgos de ave que el Archaeopteryx no había desarrollado está la quilla, esa prominencia que se forma en la parte delantera del esternón en la que se insertan los músculos del vuelo. Muchos científicos opinan que sin una quilla el vuelo resultaría casi imposible.
El Archaeopteryx vivió en el Jurásico superior; es, por tanto, el animal más antiguo que conocemos identificable como ave. Sus restos han aparecido en la caliza litográfica (de grano muy fino) que se explota en las cercanías de la aldea bávara de Solenhofen, donde existió
probablemente una zona de ciénagas fangosas en las que se vieron atrapados los Archaeopteryx
Evolucion de las aves 3
Requisitos anatomicos
Para poder volar, los animales necesitan tener una conformación apropiada y grandes superficies que faciliten la sustentación en el aire y el desplazamiento por él; éstas son las alas.
Los animales voladores tienen que ser aerodinámicos; si no, consumirán demasiada energía para vencer la resistencia del aire. Tienen que reducir su peso a un mínimo, pues, si pesan demasiado, serán totalmente incapaces de volar. El vuelo activo de todas las aves, exceptuando las más pequeñas, consume energía con gran rapidez, por lo que los animales voladores necesitan un organismo capaz de cubrir esa necesidad funcionando con un cociente respiratorio muy elevado. Las aves poseen todas esas adaptaciones. El vuelo ha afectado a la forma y la fisiología casi de cada parte del organismo de las aves, pero el paso evolutivo más grande tal vez resida en la transformación de las escamas que habían desempeñado un papel tan importante en el éxito de los reptiles en ese prodigio que son las plumas.
Evolucion de las aves 2
Ventajas del vuelo
El acceso a una fuente intacta de alimento vegetal y la posibilidad de escapar de los depredadores terrestres eran dos ventajas evidentes de que dispondría un nuevo tipo de animal volador. De hecho existían ya unos animales voladores que habían monopolizado el aire durante casi 200 millones de años: los insectos. Estos invertebrados constituían a la vez una fuente potencial de alimento lista para ser explotada por depredadores voladores más grandes.
El vuelo ofrecía otras muchas ventajas. Brindaba los medios para una rápida colonización de nuevas áreas y un modo de franquear barreras geográficas tales como los mares y los desiertos. Y, al tiempo que permitía a los nuevos animales voladores escapar prácticamente de todos los depredadores no voladores, les prometía el convertirse en unos cazadores consumados, ya que podían aprovecharse de la fabulosa ventaja de poder lanzarse veloces sobre la presa desde puntos de partida idóneos. Como los animales voladores podían recorrer distancias en poco tiempo, podían proveer su despensa diaria en lugares situados muy lejos de su hábitat; y podían también migrar con las estaciones, si se hacía necesario.
Evolucion de las aves 1
El tamaño y el extraño aspecto de los dinosaurios nos hacen olvidar a menudo que vivieron en un momento de gran diversificación de la vida. Incluso a principios del Mesozoico, hubo gran abundancia de árboles primitivos y coníferas que ofrecieron hábitats a muchos animales pequeños. Abundaban los insectos, pero los demás animales eran incapaces de volar; por esa razón, no podían explotar a fondo el gran potencial de aquellas selvas. Podían, tal vez, trepar a los árboles y saltar de rama en rama, pero en el extremo de las ramas tiene que haber habido alimento que no podían alcanzar. Y para ponerse a seguro en un árbol aislado era preciso cruzar antes un espacio abierto, lo que con frecuencia era una aventura peligrosa, dada la existencia de los dinosaurios.
Avicultura Industrial
La cría de animales se orienta hoy hacia métodos más intensivos. A partir de 1920, la avicultura se ha transformado por completo. La cría de aves en corrales ha dado paso a las granjas factoría de huevos y pollos para asar (broilers), dirigidas por un número cada vez menor de grandes compañías que controlan su propia producción de piensos, construcción de instalaciones, y plantas de mataderos y congelación.
De esta forma, han sido eliminados del negocio muchos pequeños granjeros que vivían desahogados criando mil ponedoras. Además, en muchas explotaciones agropecuarias, se ha abandonado la cría de aves como negocio suplementario, si no es para la venta directa de huevos frescos de gallinas que viven en libertad, por los que se paga una sobretasa para cubrir los altos costos de producción. La costumbre de criar en libertad pollos de cinco a seis meses en rastrojeras de maíz o con salvados y desechos domésticos ha sido sustituida por la producción en masa del pollo broiler en instalaciones oscuras de ambiente controlado. Estas aves están listas para el matadero en sólo ocho o diez semanas. También se ha industrializado la cría de pavos y patos.

