Propiedades del lulo
El lulo es rico en vitamina C y por su contenido de hierro se le atribuyen propiedades tonificantes y para el buen funcionamiento de los riñones.
Contiene calorías, agua, proteínas, grasa, carbohidratos, fibra, calcio, fósforo, hierro, tiamina, riboflavina, niacina, vitaminas Ay C.
Concilia el sueño, alivia enfermedades nerviosas, es diurética y limpia la sangre. Por su alto contenido de fósforo y vitamina A, colabora en la formación de uñas, huesos y cabello. Su acido ayuda a rebajar suavemente el colesterol.
El jugo de lulo disuelve algunas toxinas en el organismo, es recomendado para las personas que sufren gota, ya que disminuye la acumulación de ácido úrico en la sangre, responsable de esta enfermedad.
Tecnicas de yoga
El yoga ha asimilado técnicas utilizadas en el ayurveda, junto con otras procedentes de la mística tántrica. Esta mística hunde sus orígenes en épocas muy remotas y ofrece una visión de la vida en muchos aspectos diferente a la de la cultura surgida tras las invasiones arias de la India y el desarrollo del sistema vedántico. Algunas de las aportaciones -conceptos y técnicas- de las que el yoga se ha beneficiado a través del ayurveda son:
Pranayama: conjunto de técnicas respiratorias. Existen tres tipos de respiraciones, correspondientes a los tres estados energéticos (satva, rajas y tamas). La respiración rajásica corresponde al canal solar (píngala nadi), que recorre la parte derecha del cuerpo; la tamásica, al canal lunar (ida nadi), que recorre el lado izquierdo del cuerpo. Estos dos canales parten de los órganos sexuales, recorren ambos lados del cuerpo, se cruzan en el entrecejo y acaban, respectivamente, en los hemisferios cerebrales del lado contrario al de su origen. La respiración sátvica corresponde al equilibrio entre el canal solar y lunar, denominándose en este caso sushumna nadi. Este canal recorre toda la médula espinal desde el sacro hasta el cerebro. Dichos canales (píngala, ida y sushumna) se encuentran en el denominado cuerpo pránico, uno de los cinco cuerpos de los que habla la fisiología ayurvédica.
Asanas: consisten en un cierto número de movimientos corporales entrelazados por la respiración. Cada uno de estos movimientos es afín a uno o varios elementos (tierra, agua, fuego, aire y éter).
También conocido como mudra de la concha. Su nombre procede de que en muchos templos, por las mañanas, se toca un cuerno de concha para anunciar la apertura de puertas. La mudra de la concha produce una mejoría en los problemas de laringe, y con una práctica regular puede mejorar hasta la voz, sobre todo si al hacerlo se pronuncia cantando en voz baja la sílaba «om». La postura se consigue entrelazando las manos en forma de concha. Para ello, hay que asir con los cuatro dedos de la mano derecha el pulgar de la izquierda y tocar con el pulgar de la derecha el dedo corazón extendido de la mano izquierda.
Mantra: se basa en la repetición de ciertos sonidos que, emitidos con la debida atención, tienen la capacidad de alterar los centros energéticos, o chakras, y los estados de conciencia. Chakra significa «rueda», y su función consiste en servir de altavoz de los diferentes estados emocionales. Hay innumerables chakras, pero son siete los considerados más importantes: muladhara, swadhistana, manipura, anahata, visshudha, ajna y sahasrara. Existe gran variedad de técnicas para trabajar con los chakras.
Kriyas. son métodos muy elaborados, que sirven para limpiar los órganos internos y los órganos de los sentidos. Se utilizan para la limpieza del cerebro, pulmones, globos oculares, fosas nasales, estómago, intestinos, colon y recto.
Bandha: son técnicas de contracción de glándulas o plexos. Ejercen un efecto muy positivo sobre la musculatura abdominal.
Pratyahara. consiste en dirigir la atención de los sentidos hacia el interior; se utiliza como método preventivo y en problemas psicológicos. Pratyahara se produce espontáneamente cuando algo nos interesa o nos llama poderosamente la atención; en ese momento, todos los sentidos responden a la llamada.
Dhyana: se podría traducir como meditación, aunque no en el mismo sentido que tiene en Occidente. Consiste en la eliminación de las continuas olas de pensamiento, o vrittis.
Yoga nidra: técnica muy elaborada de relajación profunda, usada en la tradición tántrica. Cuando se alcanza el estado final, las afirmaciones positivas adquieren mucho más poder.
Mudra: son técnicas digitales basadas en la relación existente entre los cinco elementos y los dedos de la mano. Los mudras son usados en el misticismo tántrico. Esta técnica considera que el cuerpo humano es un símbolo, y que, como tal, tiene capacidad de transformar ciertos estados energéticos en otros.
Practica yoga
Patanjali propuso el ashtanga sadhana, o práctica dividida, en ocho principios morales o ramas.
Primera rama. Es la rama denominada yama. Está compuesta por cinco principios éticos: ahimsa (la no violencia en sus múltiples formas, pero entendida con sentido común, ya que es lícito defenderse); satya (la verdad, aunque ésta no debe ser utilizada para dañar a otros); asetya (no robar); brahmacharya (abstenerse de disipar la energía sexual, lo que implica el conocimiento de las verdaderas dimensiones del sexo y su no represión u ocultamiento de miedos e incapacidades); y aparigraha (no recompensa o no posesión, lo que no debe llevar a la falta de atención hacia lo que la vida nos otorga).
Segunda rama. Es la denominada niyama, compuesta por cinco disciplinas: saucha (limpieza), santocha (alegría), tapas (austeridad), swadyaya (aprendizaje) e iswara pranidhana (entrega). Estos preceptos, entendidos con rigurosa literalidad, no tienen ningún valor y hacen perder su frescura al practicante de yoga.
Tercera rama. Conocida como asana. Son movimientos que colocan al cuerpo en un estado óptimo de fuerza y flexibilidad.
Cuarta rama. Es la llamada pranayama, que consiste en reencontrar la espontánea respiración, perdida por la acumulación de bloqueos debidos a la cultura, la personalidad, etc.
Quinta rama. Es la denominada pratyahara, o capacidad de llevar los sentidos hacia el interior de uno mismo para evitar la disipación de la energía.
Sexta rama. Es la dharana, o concentración mental, que comienza fijándose en algún objeto externo, para más tarde ubicar la atención en el núcleo de la propia personalidad.
Séptima rama. Conocida como dhyana, o contemplación meditativa mediante la que se eliminan los juicios de valor sobre la realidad.
Octava rama. Es la denominada samadhi o estado en que la conciencia se abre a nuevas realidades.
Origen del yoga
El yoga tiene unas raíces tan antiguas como el ayurveda, la medicina tradicional de la India, pero la única referencia concreta a él la tenemos en los escritos de Patanjali (un místico indio que vivió en el siglo ni a.C.), titulados Yoga Sutras. Se considera que el yoga clásico adquiere rango de disciplina con este autor y su obra. Patanjali estructuró el yoga en una época en que podía haberse perdido para la posterioridad. Hoy en día, no obstante, surgen voces que incitan a la investigación sobre el yoga anterior a Patanjali, mucho más auténtico y quizá más valioso para el ser humano de nuestra época.
El yoga
La palabra yoga es de origen sánscrito y significa «unión». Pero este término también hace referencia a la conexión del yo con el entorno y, por extensión, con el universo. La experiencia de nuevos estados de conciencia a que conduce , el yoga brinda a las personas la posibilidad de entender la vida desde un punto de vista más armónico y las encauza hacia un mejor conocimiento de sí mismos.
El yoga reúne un conjunto de disciplinas que tuvieron sus orígenes en la India y que fueron creadas para conducir al ser humano hacia el conocimiento de sí mismo. Los problemas y alteraciones psicológicos resultantes de esta falta de conocimiento son eliminados mediante la práctica del verdadero yoga.
Terapias folres 2
Abatimeiento o desesperacion
Alerce: para quienes no se consideran tan buenos o tan capacitados como quienes les rodean, que esperan el fracaso, y por eso no se arriesgan ni se esfuerzan por tener éxito.
Pino silvestre o pino albar. para quienes se acusan a sí mismos, incluso cuando algo les sale bien, piensan que podían haberlo hecho mejor, y nunca están satisfechos de sus esfuerzos.
Olmo: para quienes ven sobrepasadas sus capacidades en la vocación de su vida, en momentos de depresión, y esperan hacer algo importante en beneficio de la humanidad.
Castaño dulce o común, para cuando es tan grande la angustia que parece absolutamente insoportable y sólo queda la destrucción y el aniquilamiento.
Estrella de Belén o leche de gallina: para los que están muy deprimidos por circunstancias que producen una gran desdicha momentánea, como el golpe de una noticia grave.
Sauce: para quienes han sufrido una adversidad o una desgracia y les resulta difícil aceptarla sin quejas o resentimientos, pues juzgan la vida por el éxito que aporta.
Roble al bar, para quienes se debaten y luchan denodadamente por su bienestar o las cosas de la vida cotidiana, intentando una cosa tras otra, aunque su caso parezca desesperado.
Manzano silvestre: para quienes no se aceptan tal y como son por un problema físico o psíquico, y sienten como si hubiera en torno a ellos algo no muy limpio.
El rescue remedy
Además de clasificar los 38 remedios, Bach elaboró el Rescue Remedy, el único preparado compuesto de varias flores. Tiene la propiedad de minimizar estados de emergencia, como nerviosismo, situaciones complejas, malas noticias, proporcionando a la persona una mayor capacidad de reacción para volverá la normalidad. Está elaborado con cinco de los remedios florales: estrella de Belén, impaciencia, clemátide, cerasifera y heliantemo.
Terapias flores
Temor
Heliantemo. el remedio de urgencia para casos desesperados; en accidentes o enfermedades repentinas; cuando el enfermo está muy asustado o aterrorizado; o si la condición es lo bastante grave como para causar inquietud a los allegados.
Mímulo o almizcle: miedo a las catástrofes del mundo, a la enfermedad, al dolor, a los accidentes, a la pobreza, a la oscuridad, a estar solo, a la desgracia. Los temores de cada día.
Cerasifera. miedo de la mente a agotarse, a que le abandone la razón, a realizar cosas temibles y horribles, indeseables y perjudiciales, como el suicidio.
Álamo temblón: vagos temores desconocidos, para los que no hay explicación ni razón; terror ante algo pavoroso que va a ocurrir, sin que se sepa qué es.
Castaño rojo: para quienes han dejado de preocuparse por sí mismos, pero pueden sufrir mucho por las personas a las que aman, anticipando desventuras que pueden ocurrirles
Incertidumbre
Ceratostigma. para quienes no tienen la suficiente confianza en sí mismos como para tomar sus propias decisiones.
Scleranthus: para quienes son incapaces de decidir entre dos cosas, inclinándose primero por una y luego por la otra. Suelen ser personas tranquilas, calladas, que sobrellevan solas su dificultad, pues no se sienten inclinadas a dialogar.
Genciana, para quienes se desaniman fácilmente, pesimistas ante los obstáculos.
Aulaga: para situaciones de desesperación por motivos graves que parecen insuperables.
Hojaranzo común: para quienes sienten que no tienen fuerzas suficientes, mentales o físicas, para llevar la carga de la vida cotidiana sobre los hombros.
Avena silvestre: para quienes desean disfrutar de todo cuanto está fuera de su alcance y vivir la vida al máximo, tienen grandes ambiciones pero ninguna vocación que les atraiga por encima de las demás.
Falta de interes por por las actuales circunstancias
Clemátide: para los soñadores y adormilados, nunca totalmente despiertos, sin gran interés por la vida.
Madreselva: para los que viven demasiado en el pasado, añorando algún ser querido o una época de mayor felicidad, o recordando ambiciones que no se hicieron realidad.
Rosa silvestre o escaramujo: para quienes viven con apatía, resignados a pasar por la vida tal como viene, sin esforzarse por mejorar las cosas y hallar contento.
Olivo: para quienes han sufrido mucho mental o físicamente y se encuentran exhaustos, sin fuerzas para hacer nada en la vida.
Castaño blanco o castaño de indias: para quienes no pueden evitar pensamientos, ideas o argumentos preocupantes que no desean que entren en sus mentes.
Mostaza blanca: para quienes están expuestos a temporadas de melancolía,o desesperación, como si les cubriese de sombras una negra nube fría que ocultase la luz de la vida.
Brote de castaño de indias: para quienes no sacan todo el provecho de la observación y la experiencia, y les cuesta trabajo y tiempo aprender las lecciones de la vida cotidiana.
Soledad
Violeta de agua: para quienes, en la salud o en la enfermedad, gustan de la soledad.
Impaciencia: para los que son de pensamiento rápido, veloces en la acción y que quieren que todo se haga sin vacilación ni retrasos.
Brezo común: para quienes están constantemente buscando la compañía de cualquiera, pues les resulta necesario discutir sus asuntos con los demás, quienesquiera que sean.
Hiprsensibilidad a las influencias y opiniones
Agrimonia: para personas joviales, que ocultan sus problemas tras el buen humor, a las que les disgustan las discusiones hasta el punto de renunciar a muchas cosas con tal de evitarlas.
Centaura: personas calladas, tranquilas y suaves, que se desviven por servir a los demás. Sobrestiman sus fuerzas en sus ansias de agradar.
Nogal: para quienes tienen ideales y ambiciones bien definidas en la vida y los cumplen, pero se ven tentados de apartarse de ellos ante las sólidas opiniones de los demás.
Acebo muérdago: para los que se ven frecuentemente atacados por pensamientos como la envidia, los celos, el rencor, la venganza, la sospecha.
Terapia floral 2
El desarrollo del sistema
Este sistema o conjunto de remedios se compone de 38 elixires de flores y de una fórmula aparte llamada Rescue Remedy.
La mayoría de las flores empleadas son silvestres, excepto la vid y el olivo; algunas son cultivadas (ceratostigma, vid), o híbridos (avena silvestre, cerasifera). Muchas se encuentran en los bordes de los caminos, en los bosques o incluso en la ciudad, pero otras son de muy rara localización y varias de ellas están protegidas. De los 38 elixires, uno no es exactamente un extracto floral, ya que se elabora a partir de un brote; y otro, el agua de roca, es el único que no proviene del mundo vegetal, pues se prepara exclusivamente partiendo de agua pura. Bach clasificó estos remedios en siete grupos que se ordenan de manera general según los conflictos que nos afectan.
Terapia floral 1
Los remedios florales del doctor Edward Bach son 38 sustancias que se toman por vía oral y sirven para curar los estados mentales negativos que pueden afectar a los hombres. Cada una de ellas es útil para un tipo de problema determinado, como miedo, impaciencia, debilidad o desaliento.
Edward Bach (1886-1936) analizó las propiedades de determinadas flores y las catalogó según su capacidad para sanar «los desequilibrios entre el cuerpo y el espíritu». Según Bach, las enfermedades son el resultado de un conflicto interior que debe solucionarse, para erradicar así los síntomas exteriores que se derivan de él. Bach incorporó una rica tradición esotérica, recogida por la alquimia, la masonería y los movimientos antroposóficos y teosóficos, a su trabajo como científico. Puso en marcha, como soporte de la medicina holística, unos remedios utilizados para el cuerpo, la mente y el espíritu, capaces tanto de curar desarmonías ya existentes, como de predisponer al equilibrio y a la plenitud y conseguir un estado de salud general.
Sus estudios sobre el temperamento, sumados a un atenta observación del entorno natural, le llevaron a intuir que las plantas, principalmente las flores que buscaba, debían su potencial curativo a la energía y al calor que recibían del sol. Descubrió que, gracias al calor del sol, el rocío de cada flor absorbía las propiedades curativas de la planta, e inventó el método para obtener ese poder: consistía en impregnar el agua pura del manantial con las esencias y propiedades de la planta, con la ayuda de la energía solar. Así, se colocaban las flores en un recipiente cóncavo de cristal, con agua, y se dejaban al sol. La energía sutil de la flor pasaría al agua mediante la acción del sol. En este proceso se fundían los cuatro elementos de la creación: la tierra, para proporcionar el alimento a las plantas; el aire, de donde toman parte de sus principales alimentos; el sol o el fuego, para darles la capacidad y la fuerza; y el agua para recoger las fuerzas benéficas y magnéticas de las plantas medicinales.
El tai-chi 4
Otras aplicaciones del tai-chi
Hay dos aspectos que destacar en la práctica del tai-chi: el arte marcial y la meditación.
El tai-chi como arte marcial No hay que olvidar que el tai-chi, originariamente, es un arte marcial en el que el desarrollo de la energía interna prima sobre la fuerza externa. Con el tiempo se fueron incorporando los restantes elementos que lo han popularizado más: el cuidado de la salud y la meditación; aunque, sin duda, es uno de los artes marciales más completos.
El tai-chi como meditación. Se podría considerar la práctica del tai- chi como un yoga en movimiento. El control consciente de la respiración, el movimiento, el ritmo y la armonía de la forma hacen que el practicante deba estar concentrado en todo momento en la ejecución del ejercicio, es decir, debe estar pensando en sí mismo y en lo que está realizando. Al principio de la práctica no se llega a un estado de relajación profundo, debido a que la falta de coordinación impide la correcta ejecución de la forma, o a que no se consigue respirar de forma diafragmática, o no se siente la circulación del chi por el organismo. Pero con la práctica constante se logra integrar movimiento, respiración y chi, lo que produce una sensación de calma y profunda relajación, con los beneficios que ello supone para el practicante.

