Minerales del agua





Gases y minerales del agua

Pese a la relativa estabilidad de los entornos acuáti­cos, el agua de los mares y de las cuencas de agua dulce está sometida a un cambio continuo. El agua se evapora en la superficie en forma de vapor, que se condensa luego en forma de nubes, de las que termina por precipitarse en forma de lluvia o nieve. Si cae en tierra, el agua corre a través de arroyuelos y ríos hasta pantanos, lagos o el mar. El contenido en nutrientes del agua está determinado por la naturaleza del sustrato por el que corre; decimos que es dura o blanda según contenga una cantidad grande o pequeña de sales de calcio. Los mares son salados; la concentración de sal (cloruro de sodio) oscila entre el 3,4 y el 3,7 %; junto a las desembocaduras de los grandes ríos, el agua puede ser casi dulce muchos kilómetros mar adentro. En el casi cerrado mar Báltico, la concentración de sal es sólo del 0,2 %; en cambio, el mar Muerto, que recibe agua de pocos ríos y está sometido a una tremenda evaporación bajo un sol implacable, la salinidad alcanza el 4,3 %.
El agua actúa como eficaz disolvente del oxígeno y del dióxido de carbono, que pueden ir a parar a grandes profundidades en cantidades suficientes para mantener la vida, siempre que haya un índice razonable de mezcla vertical y horizontal del agua. Las capas del fondo de los profundos fiordos de Noruega y del mar Negro carecen del oxígeno necesario para la vida; y, en tiempo de calor, incluso las charcas poco hondas pierden el oxígeno, debido a que las plantas lo consumen a una velocidad superior a la de su reposición.
Las temperaturas del mar oscilan entre -1,8 °C (su punto de congelación) y los 35 °C del mar Rojo y del golfo Pérsico.
Sin embargo, es más importante la intensidad de la luz como factor limitante de la vida en el agua que la temperatura reinante o los gases en disolución, porque la luz no penetra muy hondo en el agua aunque ésta esté muy clara. Más abajo de los 100 m no existe prácticamente luz y las plantas no pueden vivir.

Minerales del agua.

Los mejillones viven en el agua y fuera de ella, pegados a las rocas con la ayuda de los filamentos del biso. Abren la concha cuando están cubiertos por la marea alta y la cierran herméticamente cuando quedan expuestos al aire en la bajamar



  • intensidad de la luz como factor limitante para la vida

  • porque la luz es un factor limitante para la vida
  • plantas y seres vivos en el mar muerto
  • minerales de agua dulce
  • minerales acuaticos
  • novedades android
Loading Facebook Comments ...
Deja tu comentario
Tu Comentario